Volver a sentir poco a poco
A veces hay etapas en la vida en las que todo sigue funcionando por fuera...
pero por dentro cuesta encontrarle el sentido.
Los días pasan, se cumplen responsabilidades, se hace lo que toca...
y, aun así, hay una sensación difícil de explicar, como si faltara algo.
No siempre es tristeza.
A veces es más bien una falta de ilusión, de impulso, de ganas.
Y puede pasar que, cuanto más ocupado está uno, más fácil es no mirar eso de frente.
Porque el hacer llena los espacios...
aunque no siempre llene por dentro.
También hay momentos, sobre todo en la noche,
en los que todo se queda en silencio
y aparecen pensamientos que durante el día se esquivan.
No tienen por qué ser grandes dramas...
pero sí lo suficientemente incómodos como para no poder ignorarlos.
Supongo que a muchas personas les pasa en algún momento.
Esa sensación de estar un poco desconectado de la propia vida,
de no saber muy bien cómo volver a sentirse dentro de ella.
Pero también creo algo.
Que el hecho de darse cuenta ya es importante.
Que esa incomodidad, aunque no guste, no es un error.
Es, de alguna forma, una señal.
Y que, aunque ahora no haya claridad ni ganas ni respuestas,
eso no significa que no puedan volver.
A veces las cosas no cambian de golpe.
Ni cuando queremos.
Ni como queremos.
Pero sí pueden cambiar.
Y a veces, lo único que hace falta al principio
no es tenerlo todo claro,
ni sentirlo todo...
sino simplemente
no darlo todo por perdido.
Y aunque no sepas muy bien cómo...
ni por dónde empezar...
ojalá, poco a poco,
vayas volviendo a ti.
Sin prisa.
A tu manera.

Me hizo pensar en cómo a veces nos movemos por la vida sin sentirnos realmente parte de ella..
ResponderEliminar