El olor a limpio, donde empieza la paz

 



Hay días en los que no necesitas cambiar tu vida entera.
Solo cambiar las sábanas.

Parece algo pequeño. Casi insignificante.
Pero no lo es.

Es abrir la ventana cuando por dentro todo está un poco cargado.
Sacudir lo que ya no sabes ni cómo nombrar.
Ordenar fuera... cuando dentro aún hay ruido.

Y sin darte cuenta, algo se afloja.

No porque todo esté bien.
Sino porque, al menos por un momento, te estás cuidando.

Las sábanas recién puestas no solo huelen a limpio.
Huelen a refugio.
A tregua.
A un lugar donde poder caer cuando el día ha sido demasiado.

Porque hay días en los que sostienes más de lo que puedes,
en los que sonríes sin ganas,
en los que sigues... aunque por dentro estés cansada.

Y llegar por la noche,
meterte en una cama ordenada,
y sentir ese olor a limpio...

es una forma muy silenciosa de decirte:

"aquí puedes descansar... aunque sea un rato."

No todo se arregla.
Pero algo se calma.

Y quizá la paz no sea otra cosa que eso...
pequeños gestos que no cambian el mundo,
pero sí la forma en la que lo habitas.

Comentarios

  1. Pues es cierto. Yo lo llamo el descanso de la guerrera 😉😉

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo, guerrera! Seas quien seas jajajaja

      Eliminar
    2. Parece una tontería pero totalmente de acuerdo, dormir en sábanas recién puestas es mejor que la melatonina.

      Eliminar
    3. Esos pequeños gestos son el refugio, el autocuidado y desxanso emocional real, lo has expresado de manera muy bonita

      Eliminar
    4. Gracias de corazón por vuestras palabras... Creo que a veces subestimamos estos pequeños gestos porque no hacen ruido, pero son los que realmente nos sostienen cuando todo pesa un poco más.
      No arreglan la vida, pero la hacen más habitable.
      Y eso, según el día, ya es muchísimo.
      Me alegra mucho que os haya resonado así. 🤍

      Eliminar
  2. A veces en situaciones malas un momento un objeto algo te hace sentir feliz y cambia tu perspectiva de la situación

    ResponderEliminar
  3. Esa nostalgia que compartes encierra una gran melancolía. Cuando el silencio se apodera del espacio que antes llenaba una voz o una compañía constante, el vacío se siente con mucha fuerza. En momentos de duelo y tristeza, es vital buscar refugio y apoyo emocional, siempre tendrás un apoyo en mi, en silencio te diré, tu vales la pena.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Habitar el vacío

Cuando una radio se apaga