El ruido de quien no tiene nada propio que decir

 



Hay personas que hablan de la vida de otros como si les perteneciera. 

Opinan, interpretan, juzgan...
sin conocer la historia completa, 
sin haber estado en los momentos importantes,
sin saber realmente quién hay detrás. 

En espacios como los chats esto se ve mucho.
Comentarios que parecen inofensivos,
pero que en realidad están cargados de juicio,
de suposiciones... y a veces, de mala intención.

Se construyen versiones de ti que no son tuyas,
y se repiten como si fueran verdad.

Y claro que molesta.
Claro que duele.

Porque hay una parte de nosotros que quiere aclarar,
poner orden, decir: "eso no es así".

Pero no todo merece una explicación.

No todo el mundo está dispuesto a entender, 
y no toda opinión tiene el mismo peso.

Con el tiempo aprendes algo importante:
quien necesita hablar de otros para sostenerse, 
ya está mostrando más de sí mismo que de la persona a la que señala.

Y tú... no necesitas entrar ahí.

Puedes elegir no participar,
no justificarte,
no desgastarte.

Puedes elegir seguir siendo quien eres,
aunque alguien decida contarlo mal.

Porque al final, la verdad no siempre hace ruido...
pero se sostiene sola.

Comentarios

  1. Respuestas
    1. Ojalá siempre fuera así... a veces tarda. A veces ni siquiera se ve desde fuera.
      Pero incluso cuando no sale a flote para todos, la verdad sigue sabiendo dónde está.
      Y eso, al final, también sostiene.

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